La
posibilidad de alcanzar diferentes finales es quizá uno de los detalles más
característicos de los librojuegos, de manera que según las decisiones tomadas
por el protagonista (es decir, nosotros), la conclusión puede ser buena, mala o
regular. Y si bien en los dos primeros casos parece estar bastante claro,
resulta algo más complejo cuando se trata de esos finales que sin ser del todo
negativos, tampoco resultan satisfactorios.
Es por
ello que la serie El reto de las galaxias, a la cual pertenece este Astros en
desintegración, aporta la originalidad de clasificar dichas conclusiones, de
manera que una vez alcanzado el final, el libro nos invita a pasar a la página
115, donde una tabla nos revela el nivel de satisfacción que hemos logrado,
resultando en un “Eres un as espacial”, “Quedas relegado a la patrulla de asteroides”
o “Tendrás que pasar un período en el simulador”. Al margen quedan los finales
completamente negativos, marcados por un sonoro ¡ZAP!
Lamentablemente,
este elemento original no acompaña a una historia en la que estaremos
constantemente tomando decisiones, casi siempre en la misma página (o cuando se
nos indique cambiar a otra con un GO TO), sin mayor desarrollo a partir del
punto de partida de esas naves desaparecidas en el sector espacial X-77931,
acompañados de nuestro robot operativo Módulo 2 (o 2-Tor), y contactando con
personajes de nombre tan singular como el Doctor Zffrr. El resto, un ir y venir
que no deja respiro al lector, con un ritmo que tampoco permite disfrutar de la
lectura y nos hace preguntarnos si nos encontramos en un librojuego o en lo más
profundo de un agujero negro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario